
EL PULPO
Es como un pulpo de muchos brazos
tantos como puedas imaginar
fuertes, inauditos, largos
y difíciles de evitar
Donde quiera que estés
a poco que te muevas o estornudes
te hallará
notará tu presencia
te verá
y, a poco que cedas o te comprometas,
te atrapará
La estupidez humana
la imbecilidad colectiva
es un pulpo de muchos brazos
tantos como le quieras poner
demasiados para un hombre solo
Y cuando te tenga atrapado
a la merced de su incontestable merced
hará de ti lo que quiera
un vegetal o una decorativa figura;
en cualquier caso
pasarás a formar parte del paisaje
Y tu capacidad de decisión
tu iniciativa
y todo aquello que servía para definirte
e indentificarte
quedará diluido en la sopa colectiva
y en el cálido abrazo de sus brazos infinitos.
La ignorancia humana
la estupidez colectiva
tiene brazos y cerebro
y parece viva.
Y, por donde quiera que pases,
pasarás por su lado
si corres, correrá más que tu,
y si te escondes
ella será siempre más astuta.
Puede parecer muy ocupada
pero siempre tendrá disponibles
un buen par de lazos para atraparte
un buen par de brazos para asirte
y un buen par de deseos con los que comprarte,
pulpo de la calle,
molusco animal de luces
y de aire.
Así que lo mejor es simplemente pasar
dejarse ir como un papel perdido
camuflarse
y al pasar cualquier esquina
echar el aliento
confundirse con las hojas y el silencio,
no frecuentar las aceras
y perder el tiempo.
Perderlo tanto como se pueda
y pasar por necio
por bocado inútil
por presa sin mérito.
Y ser uno bajo el neón
uno entre el millón de ceros
que alimentan el estómago vacío
del pulpo eterno.
Es como un pulpo de muchos brazos
tantos como puedas imaginar
fuertes, inauditos, largos
y difíciles de evitar
Donde quiera que estés
a poco que te muevas o estornudes
te hallará
notará tu presencia
te verá
y, a poco que cedas o te comprometas,
te atrapará
La estupidez humana
la imbecilidad colectiva
es un pulpo de muchos brazos
tantos como le quieras poner
demasiados para un hombre solo
Y cuando te tenga atrapado
a la merced de su incontestable merced
hará de ti lo que quiera
un vegetal o una decorativa figura;
en cualquier caso
pasarás a formar parte del paisaje
Y tu capacidad de decisión
tu iniciativa
y todo aquello que servía para definirte
e indentificarte
quedará diluido en la sopa colectiva
y en el cálido abrazo de sus brazos infinitos.
La ignorancia humana
la estupidez colectiva
tiene brazos y cerebro
y parece viva.
Y, por donde quiera que pases,
pasarás por su lado
si corres, correrá más que tu,
y si te escondes
ella será siempre más astuta.
Puede parecer muy ocupada
pero siempre tendrá disponibles
un buen par de lazos para atraparte
un buen par de brazos para asirte
y un buen par de deseos con los que comprarte,
pulpo de la calle,
molusco animal de luces
y de aire.
Así que lo mejor es simplemente pasar
dejarse ir como un papel perdido
camuflarse
y al pasar cualquier esquina
echar el aliento
confundirse con las hojas y el silencio,
no frecuentar las aceras
y perder el tiempo.
Perderlo tanto como se pueda
y pasar por necio
por bocado inútil
por presa sin mérito.
Y ser uno bajo el neón
uno entre el millón de ceros
que alimentan el estómago vacío
del pulpo eterno.
