
SALA DE ESPERA
Un batallón de cuervos locos buscando cordura
se posa a mi espalda y espantos augura:
yo, alzándome indemne entre tanta ternura
les arrojo migajas de amarga dulzura.
Y ellos las picotean con ávidos arrestos
siempre a la carroña y al asco dispuestos;
quema un poco más el sol y en los campos estos
el alma y el yo son pesos molestos.
Más yo me alzaré, los cuervos lo saben
solo espero a saciarlos, aguardo a que acaben
y mientras me entretengo quemando las naves
pienso que voy a andar, y los cuervos lo saben.
Y a mirar hacia atrás y a divisar lo hoguera
de lo que puede ser, lo que soy, lo que era…
Y a entrar al futuro como lo hace cualquiera
Un batallón de cuervos locos buscando cordura
se posa a mi espalda y espantos augura:
yo, alzándome indemne entre tanta ternura
les arrojo migajas de amarga dulzura.
Y ellos las picotean con ávidos arrestos
siempre a la carroña y al asco dispuestos;
quema un poco más el sol y en los campos estos
el alma y el yo son pesos molestos.
Más yo me alzaré, los cuervos lo saben
solo espero a saciarlos, aguardo a que acaben
y mientras me entretengo quemando las naves
pienso que voy a andar, y los cuervos lo saben.
Y a mirar hacia atrás y a divisar lo hoguera
de lo que puede ser, lo que soy, lo que era…
Y a entrar al futuro como lo hace cualquiera
de los que dejan su piel en la sala de espera.

1 comentarios:
Qué bueno...esa capacidad de contar palabras...y qué os quedé tan bello...y yo que me pierdo despues del tres...
Un beso...mi mejor peota.
Estrella Polar
Publicar un comentario en la entrada