
DR RITMANBLU Y BOB DYLAN
En la clínica del doctor Ritmanblú únicamente sonaba Dylan.Los clientes, a menudo, protestaban, porque no siempre se trataba de un sonido agradable.y, desde luego, se alejaba de la idea que suele tenerse de la música ambiental. Y es que, aunque a veces sonaba como Elvis, en la mayoría de las canciones un papel de lija frotando madera hubiera producido mejores gratificaciones acústicas.Pero eran ordenes del doctor y había que joderse. Joderse con Dylan.
De vez en cuando el Dr. Ritmanblú salía de la consulta, siempre atareado y presuroso, para decir
-¡Hay que hacerse con la voz!¡Hay que hacerse con la voz! Desconfía de la bebidas que te gustan a la primera
-De acuerdo-bramaba algún descontento-Pero un poco de variación tampoco vendría mal.
En esos casos el doctor Ritmanblú siempre respondía lo mismo
-Forma parte de la terapia, amigo. Forma parte de la terapia.
Porque el doctor Ritmanblú, aquel eminente siquiatrólogo aplicaba a sus pacientes una técnica por el desarrollada, a la que llamaba Dylanterapia. Veamos unos ejemplos de cómo funcionaba
//-Doctor, doctor...He roto con una mujer y no consigo odiarla
-Aplíquese “like a rolling stone” por las mañanas y “positively fourth street” antes de acostarse.
.--Doctor, doctor...Me interrogo sobre todo y no encuentro respuestas.
-Se va a tomar un “blowing in the wind “ antes y después de cada comida.
..-Una antigua relación me persigue y no consigo sacármela de encima
-Esto le va a ir muy bien...”It ain¨t me, babe “. Mano de santo
-No entiendo a mis hijos, doctor. Me encuentro como desfasado
-Un “the times they are a changing” cada tres horas y verá como mejora.
-Anoche no he dormido y no tengo a donde ir...
-Probaremos con “mr tambourine man” durante una semana
-Me siento indefenso, desprotegido...
-Mire, amigo...”shelter from the storm “ le va a curar, seguro.
-Estoy deprimido, doctor; viejo y acabado
-Dos de “forever young” en ayunas. Esa es mi receta.
-Necesito salir, salir...salir de mi propio marasmo
-Bueno...creo que “i shal be released” disuelto en Jack Daniels le va a ir que ni de perlas. //
Así, una tras otra, el doctor iba recetando los centenares de canciones míticas del genio de Minnesota, siempre tan eternas, siempre tan actuales, siempre tan congeladoras del tiempo y siempre tan adecuadas a cada problema Aunque había casos graves que más que una canción, necesitaban de un C.D. completo, por lo cual eran muy conocidos sus tratamientos a base de “Time out of the mind” contra la irreflexión, “Higway 61 revisited” para la rutina, “Blonde on Blonde” para la autoestima, “Desire” para el optimismo y “Blood on the tracks “ para la nostalgia productiva.
La cosa es que con esto el doctor Ritamablu se hizo famoso, hasta el punto de que a su consulta llegaban a veces personajes célebres y hasta enigmáticos. Un día entró Charles Darwin y dijo
-Doctor Ritmanblú...mi desarrollo de la teoría evolutiva sólo me conduce al caos involutivo. El problema es que no consigo ver como será ese caos.
-“A hard rain´s gonna fall”-No la tome entera. Media al amanecer y media al anochecer.- le contestó el doctor.
Otro día llegó un tipo bastante raro, con una blanca ele bordada en la camisa negra
-Soy Sigmund Freud , y...
-No siga. Se ve a la legua que usted lo que necesita es acostarse cuanto antes con alguien y/o/ algo. Tómese un “lay lady lay” cada hora, y al llegar al sesenta y nueve, para.
Y una tarde de mayo, cuando hace la calor, cuando los trigos se encañan y están los almendros en flor, vino un tipo, no muy alto, vestido de grisa, con botas brillantes y sombrero vaquero. Tenía una resistente tristeza en sus azules ojos de haber visto mucho...tal vez demasiado. No era muy hablador, pero dijo
-Doctor Ritmanblu...He oído lo de su dylanterapia y me parece una soberana memez. Desde luego no curará lo mío, aunque por probar que no quede.Cuando tienes nada, nada tienes que perder.Bueno, sí. creo que ambos dos perderemos el tiempo.
-No esté tan seguro- replicó el doctor, siempre tan sonriente y seguro de si mismo- Pero, comencemos por el principio...¿Cul es su nombre, señor?
-Robert. Robert Allen Zimmerman.
En la clínica del doctor Ritmanblú únicamente sonaba Dylan.Los clientes, a menudo, protestaban, porque no siempre se trataba de un sonido agradable.y, desde luego, se alejaba de la idea que suele tenerse de la música ambiental. Y es que, aunque a veces sonaba como Elvis, en la mayoría de las canciones un papel de lija frotando madera hubiera producido mejores gratificaciones acústicas.Pero eran ordenes del doctor y había que joderse. Joderse con Dylan.
De vez en cuando el Dr. Ritmanblú salía de la consulta, siempre atareado y presuroso, para decir
-¡Hay que hacerse con la voz!¡Hay que hacerse con la voz! Desconfía de la bebidas que te gustan a la primera
-De acuerdo-bramaba algún descontento-Pero un poco de variación tampoco vendría mal.
En esos casos el doctor Ritmanblú siempre respondía lo mismo
-Forma parte de la terapia, amigo. Forma parte de la terapia.
Porque el doctor Ritmanblú, aquel eminente siquiatrólogo aplicaba a sus pacientes una técnica por el desarrollada, a la que llamaba Dylanterapia. Veamos unos ejemplos de cómo funcionaba
//-Doctor, doctor...He roto con una mujer y no consigo odiarla
-Aplíquese “like a rolling stone” por las mañanas y “positively fourth street” antes de acostarse.
.--Doctor, doctor...Me interrogo sobre todo y no encuentro respuestas.
-Se va a tomar un “blowing in the wind “ antes y después de cada comida.
..-Una antigua relación me persigue y no consigo sacármela de encima
-Esto le va a ir muy bien...”It ain¨t me, babe “. Mano de santo
-No entiendo a mis hijos, doctor. Me encuentro como desfasado
-Un “the times they are a changing” cada tres horas y verá como mejora.
-Anoche no he dormido y no tengo a donde ir...
-Probaremos con “mr tambourine man” durante una semana
-Me siento indefenso, desprotegido...
-Mire, amigo...”shelter from the storm “ le va a curar, seguro.
-Estoy deprimido, doctor; viejo y acabado
-Dos de “forever young” en ayunas. Esa es mi receta.
-Necesito salir, salir...salir de mi propio marasmo
-Bueno...creo que “i shal be released” disuelto en Jack Daniels le va a ir que ni de perlas. //
Así, una tras otra, el doctor iba recetando los centenares de canciones míticas del genio de Minnesota, siempre tan eternas, siempre tan actuales, siempre tan congeladoras del tiempo y siempre tan adecuadas a cada problema Aunque había casos graves que más que una canción, necesitaban de un C.D. completo, por lo cual eran muy conocidos sus tratamientos a base de “Time out of the mind” contra la irreflexión, “Higway 61 revisited” para la rutina, “Blonde on Blonde” para la autoestima, “Desire” para el optimismo y “Blood on the tracks “ para la nostalgia productiva.
La cosa es que con esto el doctor Ritamablu se hizo famoso, hasta el punto de que a su consulta llegaban a veces personajes célebres y hasta enigmáticos. Un día entró Charles Darwin y dijo
-Doctor Ritmanblú...mi desarrollo de la teoría evolutiva sólo me conduce al caos involutivo. El problema es que no consigo ver como será ese caos.
-“A hard rain´s gonna fall”-No la tome entera. Media al amanecer y media al anochecer.- le contestó el doctor.
Otro día llegó un tipo bastante raro, con una blanca ele bordada en la camisa negra
-Soy Sigmund Freud , y...
-No siga. Se ve a la legua que usted lo que necesita es acostarse cuanto antes con alguien y/o/ algo. Tómese un “lay lady lay” cada hora, y al llegar al sesenta y nueve, para.
Y una tarde de mayo, cuando hace la calor, cuando los trigos se encañan y están los almendros en flor, vino un tipo, no muy alto, vestido de grisa, con botas brillantes y sombrero vaquero. Tenía una resistente tristeza en sus azules ojos de haber visto mucho...tal vez demasiado. No era muy hablador, pero dijo
-Doctor Ritmanblu...He oído lo de su dylanterapia y me parece una soberana memez. Desde luego no curará lo mío, aunque por probar que no quede.Cuando tienes nada, nada tienes que perder.Bueno, sí. creo que ambos dos perderemos el tiempo.
-No esté tan seguro- replicó el doctor, siempre tan sonriente y seguro de si mismo- Pero, comencemos por el principio...¿Cul es su nombre, señor?
-Robert. Robert Allen Zimmerman.
fgm
(Ritmanblues es una novela en 52 capítulos)










